Cultura y Espectáculos
La antigua rotativa de El Nacional se transformará en obras de arte
En medio de su proceso de rediseño integral, El Nacional pone a disposición de los artistas su antigua máquina impresora de periódicos. Éstos la desarmarán física y simbólicamente, y usarán sus partes como materia prima de sus obras. Todos están convocados
La rotativa de El Nacional se desarmará en cantidad de obras de arte. Como parte del proceso de rediseño que llevará a este diario a su reconfiguración integral, se ha pensado en un proyecto que consiste en ceder a los artistas plásticos del país la materia que constituye a esta antigua maquinaria que cesará definitivamente en sus funciones.
A este fin, 25 artistas plásticos visitaron ayer la antigua sede de El Nacional por invitación de su presidente editor, Miguel Henrique Otero, con quien realizaron una visita guiada por los sótanos del inmueble donde se instalan los circuitos mecánicos de la rotativa.
"Se nos ocurrió reunir a los artistas y ofrecerles nuestra antigua rotativa para que construyan con sus partes las obras que ellos decidan. Nosotros promocionaremos sus creaciones. Se harán exposiciones, así como un plan de eventos que estamos planificando. Es una gran oportunidad, porque material para sus trabajos aquí sobra", dijo Otero a los congregados.
La convocatoria apenas está abierta. Los interesados pueden participar en este proyecto comunicándose con Yesenia Pacheco, coordinadora de Eventos de El Nacional, a través de teléfono 408 3128.
Asistieron a la cita de ayer el investigador Guillermo Barrios, Eduardo Molina, Milagro Serritielo, Lihie Talmor, Isabel Cisneros, María Cristina Arria, Alberto Asprino, Miguel Acosta, Luis Brito, Carolina Arnal, Eduardo Kairuz, Carlos Anzola, Doménica Aglialoro, Rafael Rangel, Alberto Cavalieri, J.J. Moros, Marco Aguilar, Mercedes Carvallo, Nidia del Moral, José Campos Biscardi, Mairiseth Vargas, Florencio Requena y Jason Galárraga.
Algunos de los creadores escogieron en esa primera visita parte del material que emplearán para sus obras. El gerente cultural Guillermo Barrios, quien apoyó esta convocatoria, opinó: "Hay una voluntad simbólica de transformar esta maquinaria en arte. La materia prima, más que la rotativa, es también todo aquello que participó en la construcción del mundo cultural venezolano durante el siglo XX y que regresará a la cultura a través de los artistas. Es maravilloso enfrentarse a una rotativa que nos ha dado a los venezolanos, desde 1942, elementos de cohesión de una cultura nacional moderna".
Ideas El artista Eduardo Kairuz prefiere investigar y repensar su propuesta, pues considera que hay muchísimo material interesante en la rotativa. Habla de posibilidades de trabajo distintas, desde registrar la desmantelación de la rotativa hasta recoger los sonidos que las máquinas no volverán a emitir cuando se detengan definitivamente. Ve en la rotativa un objeto con interés histórico y patrimonial.
Eduardo Molina piensa que el proyecto obliga a expandir los límites del lenguaje que cada artista trabaja. "Obliga a dinamizar tus procesos. Te refresca. Trabajar con una maquinaria, en términos de creación, es excitante, sobre todo con máquinas cuyo nivel estético está asegurado por su valor antiguo".
A su vez, Alberto Asprino comparte: "He descubierto un mundo fascinante que no vemos en la lectura del diario. Significa descubrir esa matriz física desde la que ha salido la historia social, económica, cultural y política de este país. Me dispara ideas para trabajar en función de la memoria".
El Premio Nacional de Fotografía Luis Brito dijo: "Lo que hay aquí es un material para hacer un trabajo importantísimo. Eso los creadores lo debemos agradecer".
Para cerrar el acto, Miguel Henrique Otero expresó: "Hay una realidad. Estas rotativas son viejas y emplean una tecnología en desuso. Ya dejarán de funcionar y nos mudaremos a la nueva sede en Los Cortijos. Antes de que se conviertan en chatarra, preferimos que se revalúen como obras de arte, que presten servicio como material artístico. Significa continuar la vida útil de unas máquinas que hicieron a El Nacional durante tantos años".
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